Evangelista Roberto y Melina López

 Roberto y Melina Lopez.JPGUn joven matrimonio que ha aprendido a pelear la buena batalla de la Fe, a través del sometimiento a Dios, su fidelidad y respeto hacia nuestro Padre Celestial.

Hace seis años, Dios llegó a tiempo a su relación matrimonial. En una noche, donde lo único que existía era la frustración, la angustia, y los malentendidos, sus padres espirituales, a través del poder de nuestro Señor, aconsejaron a los hermanos López, y por medio de la Palabra de Dios, la cual quebranta toda maquinación del adversario, fueron ministrando y restaurando lo que un día el enemigo de las almas había intentado destruir. Hoy en día son columna en nuestra Iglesia, así como ejemplo de superación y confianza para todos aquellos que piensan que la única solución es la disolución de sus matrimonios.

El evangelista Roberto López Jr., nacido en Brooklyn, New York, el 8 de Octubre de 1976, fue criado en el evangelio de la sana doctrina, sin embargo, por su misma indiferencia nunca tuvo un verdadero encuentro con Dios. Su amada esposa, la hermana Melina López, nacida en Manhattan, New York, el 14 de Septiembre de 1976, fue criada en la religión católica, y nunca tuvo en su pensamiento el conocer y servirle a un Dios de poder.

Cansados de  su forma de actuar y comportarse, a la edad de 21 años,  le entregaron sus vidas por completo a Dios, y desde ése mismo instante fueron transformados por el poder de nuestro Señor.

A lo largo del tiempo han entendido que lo primero que debe hacer todo cristiano es buscar el reino de Dios y su justicia, para luego obtener la victoria, y es de ésa manera que nuestro Padre Celestial, ha puesto en orden sus vidas para hoy tener una familia ejemplar, la cual se ha consagrado totalmente a Dios.

 

 

Evangelista Angel Luis Colón:

 Nacido en Hudson, Jersey City, el 16 de agosto del 1984, es un joven caballero que desde su infancia ha pasado por momentos difíciles que hoy en día lo llevan a entender que Dios siempre ha tenido cuidado de él.

Entre la edad de seis a ocho años fue diagnosticado positivo con la enfermedad de tuberculosis, lo cual  lo llevó a vivir en un hospital por más de un año, separado de su familia y seres queridos.  En su juventud comenzó a deleitarse con el pecado que el mundo ofrece, lo que causó que su madre tomara la decisión de enviarlo para la isla de Puerto Rico, donde no fue aceptado por su padre sino por su bisabuela, quien era una cristiana pentecostal que le enseñó los caminos de Dios y su santidad.  Cuando cumplió 18 años aceptó a Jesucristo como su salvador personal, y dos años más tarde, decidió regresar a los Estados Unidos, para comenzar una vida nueva, y congregarse en una Iglesia de sana doctrina.

Desde ése momento y hasta ahora, lleva cinco años sirviéndole a Dios en espíritu y en verdad,  siendo un líder ejemplar, separándose de toda contaminación, esperando en Dios y huyendo de todos los placeres engañosos que el enemigo de las almas emplea para seducir a los jóvenes que se han separado para Él.

 

Hermano Guillermo Ávila:

Nacido el 24 de Julio de 1975, en Fajardo, Puerto Rico, vivió sus primeros años en la Isla de Culebra, P.R, pero debido a la separación de sus padres, tuvo que trasladarse  al pueblo de Luquillo P.R, donde su abuela materna fue la encargada de educarlo durante 3 años, posteriormente regresó con su madre y un tiempo más tarde contrajo matrimonio y tuvo junto con su esposa dos hermosas hijas.
En la Isla de Culebra P.R, y gracias a la abuela y madre de su esposa, fue que aceptó a Jesucristo como su salvador personal, ya que ella constantemente le hablaba de Dios y sus grandezas. Durante 11 años se desempeñó como Policía de la región y su vida giraba alrededor de su familia y su devoción a Dios.
Debido a problemas de salud con su hija menor, decidió trasladarse junto con su familia hacia los Estados Unidos, donde estuvo buscando una Iglesia en la que se predicara la verdad y se viviera en santidad; sinembargo, su asistencia era una vez a la semana, hasta que Dios ministró su vida de manera poderosa, y reconoció que debía someterse, dejarse moldear por la mano de Dios, y caminar conforme Él así lo exigía, ya que sus propósitos eran poderosos, pero debía existir un compromiso serio y genuino en él.
Desde ése momento y hasta la fecha, permitió que fuera Dios, quien transformara su manera de vivir, para hoy ser un líder ejemplar, hombre de confianza, responsable, trabajador, y defensor de la Palabra de Dios y éste ministerio, al cual pertenece, siendo así para sus pastores y congregación, un orgullo de superación, dedicación y fidelidad en la obra de Dios.

Hermano Adalberto y Marcy Álvarez:

 

                                            

Un matrimonio que ha aprendido a buscar a Dios en espíritu y en verdad, entendiendo que nuestro Señor es el que tiene el control de todo lo que a nuestras vidas pueda llegar. Es a través de su Fe inquebrantable, que se han sostenido de la mano de Dios, para declarar lo que no es como si fuera, proclamando en todo momento que para Dios, no hay nada imposible.
El hermano Adalberto Álvarez, nacido en Ponce, Puerto Rico, fue abandonado por sus padres cuando apenas tenía un año y cinco meses.  Fueron sus abuelos paternos los que lo educaron y le tendieron la mano cuando fue rechazado por sus progenitores.
Sin conocer a Dios, su poderosa Palabra comenzó a cumplirse en su vida, y es por eso que con orgullo puede decir como lo señala el libro de Salmos 27:10 “Aunque mi padre, y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá.
A los cinco años de edad, el enemigo de las almas intentó arrebatarle su vida, cuando se encontró en medio de un fuego y quedó inconsciente debajo de una cama que estaba encendida en llamas.  Su vida siempre estuvo rodeada de la idolatría, vanidades, violencia, maltrato y los deleites engañosos del mundo de pecado.
Cansado de su forma de vivir, llegó a los Estados Unidos, donde conoció a la que hoy es su amada esposa, la hermana Marcy Álvarez, la cual nació en San Sebastián, Puerto Rico, con la cual tuvo un precioso hijo.  Al regresar a su tierra natal, Dios, durante tres años los estuvo llamando y tratando con sus vidas, para que se unieran en santo matrimonio, lo cual lograron realizar.
En el año 2006, retornaron a los Estados Unidos, y cansados de los maltratos que el mundo da, aceptaron una invitación a la  Iglesia Cristiana Porque de Dios es el Poder,  donde se reconciliaron con el Señor, y decidieron dejar que Dios fuera el que tomara el control de sus vidas. Durante todo éste tiempo han estado militando juntos, viviendo la Palabra de Dios tal y como está escrita, defendiendo la santidad de Dios, sometiéndose al Señor como a sus pastores, y reconociendo como dicen las Sagradas escrituras, en el libro de 1ª de Corintios 11:11 “Pero en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón”.